Si notas que los montos de tu factura no coinciden con lo cotizado previamente, no te preocupes.
Existen distintos factores que pueden explicar esta diferencia y es importante revisarlos en detalle.
¿Por qué puede ocurrir esto?
Algunas de las razones más comunes son:
- Cambios en el monto final del pedido respecto a la cotización inicial.
- Adiciones o ajustes posteriores (como cargas complementarias).
- Diferencias en la cantidad de colaboradores incluidos en el pedido.
- Aplicación de costos asociados al servicio o condiciones comerciales vigentes.
¿Qué puedes hacer?
Para revisar tu caso y obtener una solución precisa, te recomendamos:
1. Comparar la cotización con el pedido final enviado, verificando montos, cantidad de beneficiarios y fecha.
2. Revisar el detalle de la factura, donde se especifican los conceptos cobrados.
3. Contactar a tu ejecutivo comercial, quien podrá:
- Validar la información contigo.
- Explicar las diferencias detectadas.
- Gestionar una solución en caso de corresponder.
Importante:
- La factura se genera en base al pedido efectivamente procesado, no necesariamente a la cotización inicial.
- Ante cualquier duda, es clave levantar el caso lo antes posible para una revisión oportuna.